El Estrecho, paraíso de pescadores

Las Columnas de Hércules fueron un elemento legendario de origen mitológico, referido en la Antigüedad a los promontorios que flanquean el estrecho de Gibraltar. Era el límite del mundo conocido por los griegos. Fueron un límite entre el exterior y el interior de la cuenca del Mediterráneo y, hasta 1492, se desconocía la existencia de un continente más al oeste de este mar, por lo que se ha relacionado a las Columnas con la frase latina Non Terrae Plus Ultra (no hay tierra más allá).

El Estrecho de Gibraltar es un área que se mantiene virgen gracias a las montañas submarinas, las fuertes corrientes y las condiciones meteorológicas tan especiales. Podríamos decir que es el vivero de peces más importante de la península ibérica con atunes, meros, pargos, entones, … La confluencia de las aguas del mediterráneo y del atlántico con su diferencia de temperatura y densidad, unidas a las montañas submarinas es lo que ocasiona un área muy singular. Muchos días es imposible la pesca en esta zona debido al fuerte viento y a las corrientes marinas.

El Estrecho es un paso de especies migratorias como el atún rojo. Es un auténtico paraíso para los amantes del jigging. Hay infinidad de cantos y piedras poblados con grandes depredadores. Lo mejor es pescar en fondos de 30-50-80 metros; a mayores profundidades también se puede pescar, pero las fuertes corrientes nos obligan a usar jigs pesados de 350 gramos y 500 gramos